En la cadena de comercialización del pescado fresco en Europa, desde el barco hasta la tienda, los sistemas de envases más comunes y representativos para su manipulación y transporte están fabricados a partir de madera (de chopo y pino), de plástico (p.ej. polietileno de alta densidad) o de poliestireno expandido.

Los envases de madera cuentan con numerosas ventajas comerciales, higiénicas y medioambientales.

Por razones de higiene y las características del material, las cajas de madera y las de poliestireno expandido son consideradas de un solo uso, mientras que las de plástico se consideran reutilizables, debiendo ser higienizadas tras cada circuito.

En noviembre de 2014, el equipo de investigación del Dr. José Juan Rodríguez Jerez, experto en análisis microbiológico de superficies y evaluación de biofilms y profesor de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Barcelona, concluyó  una evaluación comparativa del comportamiento microbiológico de los envases para pescado fresco en el mercado, ofreciendo las siguientes conclusiones:


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Recientes investigaciones en Francia coinciden

El consorcio de investigación “EMABois” liderado por los investigadores F. Aviat y M. Federighi, ha dado lugar en 2015 a diversas tesis doctorales y artículos científicos con conclusiones en línea con el trabajo realizado por José Juan Rodríguez Jerez de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Los resultados de este proyecto, formado por diversas autoridades de la investigación francesa como: Actalia, ESB, ESI Reims, FCBA, y ONIRIS, que también ha validado métodos y protocolos específicos de análisis microbiológicos y químicos en madera, confirman la inocuidad e higiene microbiológica de las superficies de madera, especialmente en el estudio en su contacto con productos frescos como frutas, hortalizas, pescados y productos lácteos.

Es importante destacar que este proyecto, promovido por el sector de envase, embalaje y palet de madera francés con el apoyo de GROW Internacional, vuelve a demostrar, como otros investigaciones de los últimos años, el efecto antimicrobiano superior de la madera por inhibición física en diversos escenarios, sobre todo de abeto, pino y chopo, concluyendo en que su porosidad es una ventaja en este sentido frente a los materiales considerados “lisos”.

Ver más información sobre el efecto antimicrobiano.

También concluye en que la eventual migración de moléculas naturales de la madera, sobre todo de compuestos orgánicos volátiles, es inofensiva para el consumidor. De hecho, el estudio identifica sustancias inocuas, dentro del marco legal internacional y la literatura científica, que incluso se utilizan en el sector agroalimentario, farmacéutico o cosmético como espesantes, aromatizantes o colorantes naturales.

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