¿Cómo se comporta cuando se reutiliza?

El envase ligero de madera está considerado como un envase de un solo uso en España, aunque la reutilización discreta del mismo como envase de transporte en condiciones higiénicas todavía esta aceptada en varios países europeos.

La reutilización está más generalizada en embalaje industrial, por ejemplo cajas-palet agrícolas, y palets, donde por otro lado no se produce contacto directo con alimentos.

En este sentido, el Instituto Tecnológico Danés (www.teknologisk.dk), liderando una investigación conjunta con institutos de investigación nórdicos, alemanes y suizos, estudió la incidencia de las bacterias en palets usados en 14 industrias alimentarias (salazones, carne, lácteos, vegetales y panadería) sobre una muestra de 15.000 palets de madera y plástico (polietilieno y polietilieno de alta densidad).

El recuento de bacterias en los palets de diferentes especies de madera mostró ser en promedio un 15% menor que en las paletas de plástico. El estudio concluyó en que la madera es un material higiénico porque mata las bacterias al ofrecerles peores condiciones de vida que el plástico o el acero. Del mismo modo, concluyó que la limpieza de los palets con agua a presión también eliminaba las bacterias.

Un estudio de 2008 de la Facultad de Ciencias y Tecnología de la Universidad Nova de Lisboa a cargo de los investigadores Fernando, Abrantes, Garcia, y Mendes, realizado en el Mercado de Abastos de la Región de Lisboa (MARL), concluyó que la madera es una material de envase tan higiénico como el plástico, frente a lo que popularmente se cree.

La investigación evaluó la contaminación microbiana a través de muestras paralelas de flora bacteriana en la superficie de cajas de madera (pino) y de cajas de plástico (HDPE y PP) que contenían el mismo producto hortofrutícola.

Se analizaron los micro-organismos más frecuentes en los productos vegetales, y que pueden contaminar el envase, o aquéllos resultado de su manipulación y almacenamiento habitual, tales como Enterococos, Escherichia coli, Clostridium perfringens, Pseudomonas y Bacillus cereus.

Tras determinarse su concentración bacteriana a diferentes temperaturas, se concluyó en que no había diferencias significativas entre la carga bacteriana del plástico y la madera.